Se establecen a continuación los distintos sectores a los que puede pertenecer cada proyecto según sus objetivos y características:
SALUD: Proyectos que fortalecen sistemas de salud, mejoran el acceso a servicios médicos, prevención de enfermedades, salud materno-infantil o acceso a medicamentos.
EDUCACIÓN: Iniciativas que apoyan la educación primaria, secundaria o superior, formación profesional, alfabetización, inclusión educativa o formación docente.
AGUA Y SANEAMIENTO: Proyectos que promueven o estudian el acceso a agua potable, saneamiento básico, higiene, gestión de recursos hídricos o tratamiento de aguas residuales.
MEDIO AMBIENTE Y CAMBIO CLIMÁTICO: Acciones para la conservación de ecosistemas, reforestación, gestión ambiental, mitigación y adaptación al cambio climático o gestión de riesgos naturales.
DESARROLLO ECONÓMICO: Proyectos que fomentan el empleo, el emprendimiento, el desarrollo rural, cadenas de valor sostenibles, agricultura o economía social y solidaria.
IGUALDAD DE GÉNERO: Proyectos enfocados en la equidad de género, empoderamiento de mujeres, prevención de violencia de género o eliminación de barreras estructurales.
INFRAESTRUCTURAS BÁSICAS: Construcción o mejora de infraestructuras como caminos rurales, electrificación, vivienda social o acceso a tecnologías de la información.
CULTURA Y PATRIMONIO: Proyectos que promueven la identidad cultural, protección del patrimonio, intercambios culturales o industrias creativas como medio de desarrollo.
AYUDA HUMANITARIA: Intervenciones en contextos de crisis: atención a personas desplazadas, distribución de ayuda básica, respuesta ante desastres naturales o conflictos.
DESARROLLO URBANO: Mejoras en asentamientos urbanos, planificación territorial, acceso a vivienda digna o servicios públicos en ciudades.
OTROS: Si ninguno de los sectores descritos caracteriza al proyecto en cuestión.